Un nuevo modelo de conservación y desarrollo sustentable del territorio, basándose en la investigación, educación ambiental y apoyo a la comunidad es la innovadora propuesta de Parque Tantauco, proyecto sin fines de lucro, ubicado en el extremo sur de Chiloé.
Expediciones científicas nacionales y extranjeras, alumnos de pre y post grado de universidades chilenas y de otros países, turistas, amantes del deporte al aire libre, en especial del trekking y alumnos de liceos de escasos recursos forman parte de los afortunados que ha descubierto el tesoro de este territorio de 118 mil hectáreas cuyo gran valor responde a la variedad y singularidad de ecosistemas marinos y terrestres únicos en el planeta que ahí se encuentran.
Según indica Catherine Chirgwin, coordinadora de Tantauco, “esperamos que el Parque sea un impulso a las acciones privadas de conservación de la naturaleza, protección del medio ambiente, mejoramiento de la calidad de vida y resguardo de nuestro patrimonio”. A la preservación de zonas de gran valor ecológico, se suma el desarrollo, de una completa infraestructura de senderos, refugios, campings y miradores para acercar la naturaleza a los visitantes.
INNOVACIÓN PARA RECUPERAR ECOSISTEMAS
Programas desarrollados por estudiantes universitarios para llevar a cabo sus tesis y prácticas, apoyados con recursos por el Parque, son parte importante de la línea de investigación considerada prioritaria para generar una base sólida que permita conocer más profundamente los ecosistemas presentes, definir líneas de acción e indicadores de monitoreo para el futuro, para conservar en forma eficaz todas las especies amenazadas que viven en Tantauco.
La restauración ecológica de grandes superficies de ecosistemas boscosos afectados, en tiempos pasados por el fuego y la explotación maderera dio origen en el año 2008 al “Plan de Restauración de Ecosistemas Forestales”, cuyo punto de partida son los viveros Inio, en el sur de Tantauco y Chaiguata, en el norte.
Es en ambos lugares donde especies tan valiosas como el Ciprés de las Guaitecas, Tineo, Mañío, Canelo y Coigue pueden pasan varias temporadas hasta alcanzar el tamaño adecuado para llevarlas a terreno y gradualmente recuperar los bosques degradados. Sin embargo el proceso se inicia mucho antes con la recolección de diminutas semillas, que son limpiadas, seleccionadas y conservadas para los procesos pregerminativos, y finalmente sembradas en los viveros del Parque.